¡Nadie sabe mejor que Benita que los castores son excelentes constructores! Construyen represas para bloquear ríos y arroyos para construir sus hogares (madrigueras) en los charcos que así se forman. Si los amiguitos de Benita pueden construir represas, ¡entonces tú también puedes!
Lo que necesitará
- un arroyo poco profundo o algo parecido
- piedras, tierra y ramas pequeñas
Lo que hará
- Primero, haga que el niño recoja algunas piedras, y unas cuantas ramas pequeñas.
- Luego, haga que su niño amontone algunos de esos objetos en el arroyo, cerca de la orilla. Lo más probable es que el agua seguirá fluyendo. Pregunte entonces a su niño qué haría un castor. ¿Cómo rellenamos las grietas y la represa? Si su niño necesita ayuda con ideas, sugiérale poner más piedras, ramitas, hojas y lodo.
- Haga que su niño busque más objetos por los alrededores para reparar y ampliar la represa. ¿Qué sucede entonces con el agua?
Nota: Como siempre, cuando un niño está cerca del agua, se lo debe vigilar muy de cerca.
Más datos curiosos sobre los castores:
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Los castores utilizan sus fuertes dientes y potentes mandíbulas para cortar árboles y así poder construir sus represas.
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Los castores pueden permanecer bajo el agua durante 15 minutos sin subir a buscar aire.
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Los castores tienen un par de parpados transparentes que actúan como gafas que les ayudan a ver bajo el agua.