En otoño, Sammy observa a las ardillas y ve que corretean por todos lados, y se pregunta por qué están tan ocupadas. Están guardando alimento para más adelante en un montón de escondrijos diferentes. Y ¿por qué tantos? ¡Salgan fuera y lo descubrirán!
Lo que necesita
- 25 maníes sin pelar
- Una palita de jardinería (optativo)
Lo que se hará
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Primero, explique a su niño que las ardillas deben recolectar comida en el otoño para guardarlo y así tener algo para alimento durante el invierno. Si están realizando esta actividad en otoño, usted y su niño podrán observar las ardillas que andan por su vecindario. Pregunte a su niño qué comen las ardillas. Por supuesto, bellotas, pero, ¿qué más? (Pista: nueces, semillas de arce, de girasol y otras semillas, capullos, bayas, etc.). ¿Cuáles se los comen enseguida? ¿Cuáles los esconden para más tarde? ¿Dónde? Lo descubrirán, si los observan.
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Ahora pida a su niño que imite a una ardilla en otoño. Haga que esconda los maníes en 25 lugares distintos. Haga que entierre algunos, que esconda otros debajo de hojas; que los guarde en árboles o grietas cerca de su casa y en su jardín. ¡Todavía no se los deben comer! ¡Las ardillas deben guardar un poco de comida para el invierno!
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Den una vuelta por la manzana o pasen un rato adentro de la casa. Una idea es que lean libros sobre ardillas.
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Después vuelva a salir para que su niño se pueda comportar como una ardilla en el invierno. Veamos cuántos de los 25 maníes puede encontrar. ¿Qué pasó con el resto? ¿Cuántos maníes están en escondies que su niño no recuerda? Ese mismo problema tienen las ardillas.
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Explique a su niño que al pasar el tiempo, otros animales encuentran los escondites de las ardillas, y se dan un banquete. Por ese motivo, las ardillas deben repartir la comida en distintos lugares.
Otros datos divertidos sobre las ardillas:
- Al nacer, ¡una cría de ardilla mide apenas una pulgada de largo!
- Las ardillas mordisquean las ramas de los árboles para afilarse y limpiarse los dientes.
- Los dientes de una ardilla siguen creciendo. Algunos pueden crecer hasta seis pulgadas en un año, pero se mantienen cortos porque se desgastan por tanto uso.