A menos que haya llovido, humedezca una parte del jardín. Dé un poco de tiempo para que los gusanos salgan a la superficie.
Construya el hotel para gusanos poniendo capas de tierra y arena en el frasco hasta llenarlo tres cuartos. Humedezca la mezcla ligeramente
Vaya a la parte del jardín que humedeció y haga un hoyo. Deje que el niño recoja 4 a 6 gusanos y colóquelos en el hotel para gusanos.
Haga que el niño ponga encima unas hojas muertas y trozos de lechuga. Cubra el frasco con la bolsa de papel para tapar la luz, pero dejar entrar el aire. Ponga el frasco en un lugar cálido, cualquier lugar entre 55 -77 grados F (13ºC a 25ºC).
Los gusanos necesitan un poco de agua, pero no mucha pues se ahogarían. Rocíe el interior del frasco con un rociador de plantas o humedezca la tierra echando unas gotas con los dedos. Cada dos o tres días, retire los alimentos podridos y coloque más lechuga, cáscaras de papa u hojas.
Visite a los huéspedes regularmente, pero no deje el frasco descubierto mucho rato. Después de algunos días, fíjese si encuentra túneles. Pregunte al niño: ¿Hay gusanos que se deslizan hacia arriba y abajo del frasco? ¿Cómo se dan cuenta de cuál es el extremo delantero y cuál es el trasero? (La boca de un gusano se abre cuando se mueve) ¿Cómo han variado las capas de arena y tierra? ¿Se ha acabado la comida? ¿Puede el niño adivinar por qué a los jardineros les gustan los gusanos? (Los túneles creados por los gusanos introducen aire y agua en la tierra. Los gusanos además enriquecen la tierra descomponiendo las hojas y la hierba.)
Después de un tiempo, enriquezca el suelo de su jardín dejando ir a los gusanos.
Los gusanos de tierra no tienen pulmones. Respiran absorbiendo oxígeno a través de la piel
¡Algunos gusanos tienen cinco corazones!
Cuando los gusanos hacen túneles en la tierra, dejan entrar aire en el suelo. Eso permite que las raíces de las plantas crezcan con mayor facilidad.